22012jul
Los cuidados de la voz

Los cuidados de la voz

La voz es el medio de comunicación más utilizado del que nos servimos para expresar nuestras palabras y pensamientos, una herramienta de trabajo para numerosos profesionales y una forma de expresión. Su uso y cuidados adecuados son imprescindibles para mantener una voz sana a lo largo de nuestra vida


El mal uso o abuso vocal junto con malos hábitos, puede desencadenar afonía (pérdida total de la voz) o disfonía (desórdenes de la voz que la desvían de alguna forma de lo normal), que se clasifican en orgánicas y funcionales en función de que exista una lesión anatómica evidente o no. En su mayoría los problemas de la voz se manifiestan por la presencia de ronquera, carraspera, aspereza, etc. Las personas afectadas presentan cambios en el tono, afonía, e incluso dolor agudo o sordo asociado con el uso de la voz.


MEDIDAS DE HIGIENE VOCAL


  1. Procurar que la respiración sea diafragmática, evitando la respiración incorrecta (costal superior).

  1. Procurar que la inspiración sea nasal, rápida y silenciosa. Evitar inspirar excesivo aire; el aire excesivo sofocado da rigidez y cansa.

  1. Evitar las inspiraciones bucales y mucho menos hablar realizándolas. Evitar hacer inspiraciones bucales después de realizar ejercicios bruscos en ambientes fríos (después de correr…).

  1. Procurar no quedarse sin aire a mitad de la frase y respetar las pausas entre las frases.

  1. Ejercitar el ritmo respiratorio tratando de acomodarlo a las exigencias físicas (caminar, subir escaleras…) que realiza el sujeto.

  1. Evitar la utilización de prendas estrechas y si se usan, ajustar el ritmo respiratorio a la ropa que se lleva.

  1. Aplicación de suero fisiológico una vez al día en cada narina, durante un mes, con un tiempo de descanso de una semana.

  1. Evitar (en la medida de lo posible) los ambientes con humo, bebidas muy frías y el aire acondicionado.

  1. Evitar subir la intensidad cuando el ruido ambiental es superior, y siempre que sea excesivo. Acostumbrarse a usar la intensidad adecuada a las condiciones en que se está.

  1. No utilizar una velocidad exagerada del habla.

  1. Tratar de corregir los traumatismos vocales, carraspeos, estornudos ruidosos, tos…

  1. Evitar el cansancio al hablar o la fatiga, procurando hacer frases cortas e intercalando inspiraciones que relajen el aparato fonador.

  1. El reposo vocal debe realizarse después de haber utilizado la voz en exceso.

  1. Procurar utilizar una articulación correcta con lo cual el habla se enlentece, es más inteligible y evita la repetición continua de lo que ya se ha dicho y que el oyente no ha captado.
Asunción Palomero