Parálisis Cerebral Infantil

La parálisis cerebral infantil (PCI) es un trastorno motor no progresivo, resultado de una lesión del Sistema Nervioso Central producida en estadios tempranos de su maduración. La incidencia global es aproximadamente 2% de los recién nacidos. Alrededor del 40% de los niños con PC tienen antecedentes de prematuridad. La Parálisis Cerebral se acompaña con frecuencia de otras anomalías neurológicas como retraso mental (60%), epilepsia (30-50%), déficits sensoriales (50% visuales, 10% auditivos) y problemas de aprendizaje e hiperactividad con déficit de atención.

Etiología

Los factores causantes de la PC son múltiples. En los recién nacidos pretérmino, su origen es principalmente perinatal, debido en parte a la mala perfusión junto con la aparición de episodios de hipoxia, isquemia, acidosis e hipotensión. En los recién nacidos a término la etiología puede obedecer a factores prenatales o perinatales.

  1. FACTORES PRENATALES
  • Factores maternos
  • Alteraciones la coagulación, enfermedades autoinmunes, HTA,
  • Infección intrauterina, Traumatismo, sustancias tóxicas, disfunción tiroidea
  • Alteraciones de la placenta
  • Trombosis en el lado materno, trombosis en el lado fetal,
  • Cambios vasculares crónicos, Infección.
  • Factores fetales
  • Gestación múltiple, Retraso crecimiento intrauterino
  • Polihidramnios, hidrops fetalis, malformaciones.
  1. FACTORES PERINATALES
  • Prematuridad, bajo peso
  • Fiebre materna durante el parto, Infección SNC Hipoglucemia mantenida, hiperbilirrubinemia
  • Hemorragia intracraneal
  • Encefalopatía hipóxico-isquémica
  • Traumatismo, cirugía cardíaca, ECMO
  1. FACTORES POSTNATALES
  • Infecciones (meningitis, encefalitis)
  • Traumatismo craneal
  • Estatus convulsivo
  • Parada cardio-respiratoria
  • Intoxicación
  • Deshidratación grave

Clasificación

Según la gravedad de la afectación podemos hablar de Parálisis Cerebral: leve, moderada, grave o profunda, o según el nivel funcional de la movilidad: nivel I-V según la GMFCS (Gross Motor Function Clasification System).

Sin embargo, la clasificación más utilizada es la que tiene en cuenta tanto el trastorno motor predominante como la extensión de la afectación que será de mayor utilidad para la orientación del tipo de tratamiento así como para el pronóstico evolutivo. Hablamos pues, de 5 tipos de PCI:

  1. Parálisis cerebral espástica:

Es la forma más frecuente. Los niños con PC espástica forman un grupo heterogéneo:

Tetraplejía espástica: Es la forma más grave. Los pacientes presentan afectación de las cuatro extremidades. En la mayoría de estos niños el aspecto de grave daño cerebral es evidente desde los primeros meses de vida. En esta forma se encuentra una alta incidencia de malformaciones cerebrales, lesiones resultantes de infecciones intrauterinas o lesiones clásticas como la encéfalomalacia multiquística.

Diplejía espástica: Es la forma más frecuente. Los pacientes presentan afectación de predominio en las extremidades inferiores. Se relaciona especialmente con la prematuridad. La causa más frecuente es la leucomalacia periventricular.

Hemiplejía espástica: Existe paresia de un hemicuerpo, casi siempre con mayor compromiso de la extremidad superior. La etiología se supone prenatal en la mayoría de los casos. Las causas más frecuentes son lesiones cortico-subcorticales de un territorio vascular, displasias corticales o leucomalacia periventricular unilateral.

  1. Parálisis Cerebral Discinética

Es la forma de PC que más se relaciona con factores perinatales, hasta un 60-70% de los casos. Se caracteriza por una fluctuación y cambio brusco del tono muscular, presencia de movimientos involuntarios y persistencia de los reflejos arcaicos. En función de la sintomatología predominante, se diferencian distintas formas clínicas:

  1. a) Forma coreoatetósica, (corea, atetosis, temblor)
  2. b) Forma distónica (variaciones en el tono)
  3. c) Forma mixta, asociada con espasticidad. Las lesiones afectan de manera selectiva a los ganglios de la base.
  4. Parálisis cerebral atáxica

Desde el punto de vista clínico, inicialmente el síntoma predominante es la hipotonía; el síndrome cerebeloso completo con hipotonía, ataxia, dismetría, incoordinación puede evidenciarse a partir del año de edad. Se distinguen tres formas clínicas: diplejía atáxica, ataxia simple y el síndrome de desequilibrio. A menudo aparece en combinación con espasticidad y atetosis.

  1. Parálisis cerebral hipotónica

Este tipo es el menos frecuente. Se caracteriza por una hipotonía muscular con hiperreflexia osteotendinosa, que persiste más allá de los 2-3 años y que no se debe a una patología neuromuscular.

  1. Parálisis cerebral mixta

Es relativamente frecuente que el trastorno motor no sea “puro”. Asociaciones de ataxia y distonía o distonía con espasticidad son las formas más comunes.

Problemas asociados

A los trastornos motores ya comentados se le añaden las siguientes complicaciones:

  • Trastornos sensoriales: aproximadamente el 50% de los niños con PC tiene problemas visuales y un 20% déficit auditivo. Las alteraciones visuo-espaciales son frecuentes en niños con diplejía espástica.
  • El rendimiento cognitivo oscila desde la normalidad, en un 50-70% de los casos a un retraso mental severo, frecuente en los niños con tetraplejia. El menor grado de retraso lo presentan los niños con diplejía y los hemipléjicos.
  • Problemas de comunicación y de lenguaje, son más frecuentes la PC discinética.
  • Epilepsia: aproximadamente la mitad de los niños con PC tienen epilepsia, muy frecuente en pacientes con tetraplejia (70%) y riesgo inferior al 20% en dipléjicos.

El inicio de la escolaridad marcará una etapa en la cual los aspectos psicopedagógicos deberán recibir una atención que puede exigir un cambio o reestructuración en las prioridades terapéuticas.

  • Se han de tener en cuenta el riesgo de problemas emocionales, más frecuentes a partir de la edad escolar.

Al mismo tiempo los cambios físicos, el crecimiento rápido en adolescencia, acarrean el riesgo de empeoramiento de las complicaciones ortopédicas, por lo que se recomienda un tratamiento de fisioterapia “de mantenimiento”, dirigido a evitar trastornos posturales, escoliosis, aumento de las retracciones tendinosas.

Referencias Bibliográficas

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Morris C. Definition and classification of cerebral palsy: a historical prspective. Dev Med Child Neurol 2007; 49: 3-7. 3.

Robaina-Castellanos GR, Riesgo-Rodriguez, Robaina-Castellanos. Definición y clasificación de la parálisis cerebral: ¿un problema resuelto? Rev Neurol 2007; 45: 110-117.

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