La Punción Seca es una técnica de fisioterapia, basada en el tratamiento de los Puntos Gatillo Miofasciales (PGM), que son la imagen clínica que aparece como denominador común, en todas las lesiones de músculos y fascias que componen nuestro cuerpo.

Los PGM son unos pequeños areas del músculo, donde los componentes fijos y móviles se presentan bloqueados a consecuencia de una lesión múscular, y no permiten que dicho músculo realice su función adecuadamente. Desde la fisioterapia, disponemos de medidas terapéuticas tales como la Punción Seca, para romper estos bloqueos y crear un proceso de reparación, y así volver a restablecer la estructura interna del músculo y recuperar su función.

Esta técnica es inocua, y está indicada tanto para problemas traumatológicos como neurológicos. Los efectos secundarios que puede producir son muy leves, y rara vez se manifiestan; y los beneficios son amplios en parámetros de dolor, función y en muchos casos espasticidad. En el ámbito de la neurología, cuando se sufre una lesión de Sistema Nervioso Central, el músculo sufre una lesión secundaria al daño nervioso. Por tanto, con esta técnica no se soluciona el problema, pero se contribuye a mejorar las condiciones, para propiciar una mejor y más rápida recuperación.