Logopedia

Desde CRENE se ofrece atención logopédica a pacientes incluidos en las siguientes etapas:

¿Qué trata la Logopedia?

Las alteraciones en la comunicación que presentan este tipo de personas pueden venir ocasionadas por alteraciones de las habilidades físicas y cognitivas o por la combinación de las dos.

Cuando se trata de alteraciones físicas, se pueden producir dificultades en la expresión oral (debido a la pérdida de control de los músculos fonoarticulatorios o debilidad de los mismos), en la escritura (por pérdida de control de las extremidades superiores) o de la comprensión (por pérdida de las capacidades auditivas o capacidad de interpretación de sonidos).

También, se puede encontrar alteraciones en la expresión oral o en la comprensión, a pesar de que no haya alteraciones a nivel motor. En estos casos estarían alterados los procesos básicos del lenguaje (comprensión y expresión), siendo, lo que se conoce comúnmente como Afasia.

Pero no solo la logopedia se encarga de rehabilitar los procesos comunicativos, sino también los déficit cognitivos que están relacionadas con la comunicación y que interfieren directamente con esta. Por ejemplo; déficit en el aprendizaje y la memoria, déficit atencionales, alteraciones del lenguaje (comprensión y expresión), alteraciones en el razonamiento, dificultad en la resolución de problemas, alteraciones en la regulación de la conducta, etc.

Por lo tanto la logopedia se encargaría de estudiar, prevenir, evaluar, diagnosticar y tratar los trastornos de la comunicación humana, manifestado a través de patologías y alteraciones derivadas de un Daño Cerebral Adquirido, en la voz, el habla, el lenguaje (oral, escrito y no verbal), la audición y las funciones orales no verbales.

Por tanto, ¿Qué hace una logopeda?

En este sentido, el logopeda, dentro del equipo multidisciplinar,  se encarga de la evaluación, diagnóstico, tratamiento y prevención de todas aquellas alteraciones que tienen que ver con la comunicación,  el lenguaje, la voz, la audición, la deglución y todas aquellas funciones relacionadas con el área orolinguofacial.

Al mismo tiempo acompañará a la familia y su entorno durante todo el proceso enseñándoles las diferentes maneras de interactuar con el niño y dándoles pautas de estimulación el lenguaje, en todos los contextos del niño.

¿Quién suele detectar que algo no va bien con el peque?

Normalmente son los pediatras, profesores y/o los distintos profesionales los que detectan los problemas en el desarrollo del niño. Aunque últimamente cada vez son más los padres los primero en detectar que algo no anda bien

¿Cuáles son los problemas más comunes?

En cuanto a logopedia se refiere nos solemos encontrar con trastornos o alteraciones del lenguaje: Retraso del lenguaje (RL), Trastorno específico del lenguaje (TEL); trastornos generalizados del desarrollo (TGD); de la voz (Disfonías); del habla (Dislalias, Disglosias, Disfemia o tartamudez, etc.) o de lectoescritura y cálculo (Dislexia, Disgrafía o Discalculia).

¿A qué edad pueden empezar a venir?

Al tratarse de problemas del desarrollo y teniendo en cuenta el periodo crítico de adquisición del lenguaje, hasta los 6-7 años, lo recomendable es comenzar el tratamiento lo antes posible, en cuanto se detecten los problemas.

¿Qué ejercicios se suelen emplear en consulta?

El juego es la mejor herramienta que tenemos para interactuar con los niños y enseñarles cosas de forma implícita. Por lo que durante las sesiones utilizamos actividades ligadas directamente a la expresión oral como las narraciones, los juegos de palabras, adivinanzas, canciones, etc.

Siempre teniendo en cuenta las necesidades de cada niño, sus gustos y sus preferencias.

¿Cómo les podemos ayudar desde casa? ¿Qué papel tienen los padres en la rehabilitación?

Los padres tienen un papel fundamental en el tratamiento del niño ya que son los modelos de los que van aprender y los que más tiempo pasan con sus hijos.

En este sentido pueden utilizar todos los contextos en que se desenvuelven con sus hijos para ayudarle en la estimulación del lenguaje, a la hora del baño, al hacer la compra, en el parque, etc. Nombrando todo lo que ven, explicando sus características y funcionalidad, así como las relaciones entre las cosas.

Además deben tener en cuenta, que son el modelo a seguir por lo que deben hablar a sus hijos con frases correctas y sin diminutivos, adecuadas al nivel actual del niño, ampliando los enunciados de sus pequeños y sin corregirle de forma directa.

¿Qué tipo de patologías requieren además de rehabilitación logopédica otro tipo de tratamiento?

El desarrollo del lenguaje está directamente relacionado con el desarrollo motor y el desarrollo cognitivo. Por lo que en la mayoría de los casos donde alguno de estos aspectos esté implicado será necesario un tratamiento multidisciplinar.

En esta línea podríamos mencionar, la necesidad de trabajar en estrecha relación con los demás profesionales ante, síndromes, alteraciones neurológicas, retrasos evolutivos o trastornos generalizados del desarrollo, entre otros.

Logopedia infantil:

Los primeros años de vida de los niños son determinantes para el desarrollo del lenguaje por ello consideramos de gran importancia detectar y solventar cualquier déficit o trastorno que pueda surgir, especialmente entre los 0 y los 6 años, con el fin de llevar a cabo una intervención temprana.

Algunas de las patologías que pueden presentarse en la edad infantil son:

  • Las relacionadas con los trastornos del LENGUAJE: RSL (retraso simple del lenguaje) disfasia (pérdida parcial del lenguaje) etc.

El niño presenta un cierto desfase cronológico en el desarrollo del lenguaje, tanto a nivel comprensivo como expresivo, respecto a los niños de su edad, sin que existan alteraciones mentales, motrices o sensoriales asociadas.

  • Problemas de HABLA, donde podemos encontrar trastornos en la articulación de los fonemas, por lesiones o malformaciones en los órganos articulatorios (disglosia) o por un uso incorrecto estos (dislalia: pronuncian mal o cambian diferentes fonemas, no pronuncian la r, sustituyen, omiten, «no se les entiende al hablar», etc.), o por alteraciónes en la fluidez del habla (disfemia llamada comúnmente «tartamudez»).
  • Los trastornos de LECTOESCRITURA (dislexia, discalculia, disgrafía, comprensión lectora…) todas las alteraciones que comprometen a la lectura y la escritura de los niños, interfiriendo así en su aprendizaje y su vida escolar.
  • Los trastornos del lenguaje se pueden presentar asociados a otras alteraciones, entre otras, las siguientes: hipoacusia (sordera), deficiencia mental, parálisis cerebral o autismo.

Apoyo a la lectoescritura

Dentro de un ambiente estimulante y afectuoso, os ofrecemos nuestro taller de actividades de apoyo a la lectoescritura, cuyo objetivo es favorecer y complementar el correcto desarrollo y evolución del proceso de aprendizaje lectoescritor del niño.

Además, desarrollaremos ejercicios para la detección, prevención y corrección de las dificultades lectoescritoras (Dislexias y trastornos del aprendizaje).

Las áreas de trabajo planteadas son las siguientes:

  • Despertar y potenciar el gusto y el interés por el lenguaje escrito.
  • Tomar conciencia de la lectura y escritura como medios de comunicación y de información.
  • Ejercitar el control motor de la escritura y la mecánica de la lectura a diferentes niveles.

Estos talleres constan de 12 sesiones (2 sesiones semanales) impartidas por logopedas.

Logopedia en adultos:

Las patologías que se abordan a través de logopedia en la edad adulta, entre otras son las siguientes:

Disfonía: comúnmente conocida como «ronquera» o «afonía».

Es aquella patología en la cual la calidad de la voz se ve alterada. Cuando la pérdida de la voz es total, estaremos hablando de una afonía.

Lesiones cerebrales: nuestro trabajo comprende el tratamiento de las alteraciones del lenguaje en patologías que padecen las personas adultas como consecuencia de accidentes cerebrovasculares (ictus), traumatismos por accidentes o tumores cerebrales.

Los trastornos que pueden presentarse como consecuencia de ello son entre otros:

  • Afasias: en las que el lenguaje se ve afectado tanto a nivel de comprensión como de expresión.
  • Disfagias: cuando existe un trastorno de la deglución (problemas para «tragar» el alimento).
  • Disartria: dificultad para mantener el control de los músculos implicados en el habla.
  • Disfemia: también abordamos los casos de disfemia o «tartamudez» que persisten en la edad adulta.

Taller de logopedia para nuestros mayores

Con el paso de los años, podemos encontrar alteraciones en la comunicación y el lenguaje asociadas a la edad, por ejemplo, dificultades para hallar palabras, problemas para comprender y producir oraciones complejas y organizar el discurso.

Desde el servicio de logopedia de CRENE elaboramos talleres con el objetivo de:

–    Estimular el lenguaje oral y escrito en personas sin patología.
–    Prevención de alteraciones de la voz, mediante la enseñanza de técnicas de respiración y fonación adecuadas.
–    Intervención en dificultades para tragar (disfagia).
–    Mantenimiento de la funcionalidad en enfermedades irreversibles.

Estos talleres constan de 2 sesiones semanales impartidas por neurologopedas.

Logopedia en la tercera edad:

La logopedia cada día tiene un papel más importante en la rehabilitación de aquellas patologías típicas de la tercera edad, que cursan con alteraciones en el lenguaje y la comunicación.

Desarrollamos una intervención que busca rehabilitar, estimular y/o frenar el avance de esas alteraciones del lenguaje y de la comunicación que se producen como consecuencia de las distintas enfermedades y trastornos típicos de esta edad.

Aparecen carencias relacionadas con los aspectos perceptivos y motrices del lenguaje, como son la audición, la voz o el habla y con procesos mentales del lenguaje, como el acceso a la palabra y la ejecución y compresión del discurso.

Algunas de las enfermedades más comunes en esta etapa:

Parkinson:

Es una enfermedad de tipo neurodegenerativo que provoca, entre otros trastornos, una disminución del volumen del habla (hipotonía), rigidez muscular, monotonía en la entonación del habla, dificultades en la pronunciación, inexpresividad facial, un ritmo del habla acelerado, enlentecimiento del pensamiento, trastornos de la deglución, etc.

Alzheimer:

Tipo de demencia que se caracteriza por una pérdida progresiva de la memoria y de otras capacidades mentales, entre ellas el lenguaje.

Genera en la persona afectada una pérdida de la autonomía y de la independencia.

Suele acompañarse de otros trastornos asociados como depresión y cambio en la personalidad.

Produce un trastorno del lenguaje conocido como afasia y que en sus inicios suele tratarse de una dificultad para evocar el nombre de las cosas.

Desde el área de logopedia de CRENE, evaluamos e intervenimos en las áreas afectadas, con el fin de mantener las capacidades cognitivas, especialmente las lingüísticas y comunicativas del paciente en colaboración con el área de psicología y neuropsicología.

Así como la realización de talleres de PREVENCIÓN de la aparición de dicha enfermedad.

La importancia de una valoración logopédica temprana

Un Trastorno de Aprendizaje (TA) hace referencia a un grupo dispar de valores que se manifiestan por dificultades en la escritura, la lectura, habilidades matemáticas o razonamiento.

Se trata de una condición permanente que entorpece en la vida escolar del niño, porque crea una diferencia entre su verdadero potencial y el rendimiento académico, influye en las relaciones con sus compañeros, en su autoestima y puede afectar a la dinámica familiar.

Según la edad del niño, las señales manifestadas en los campos del lenguaje, motricidad y habilidades pueden variar:

– Problemas en la pronunciación

– Poco equilibrio

– Juega solo

– Errores al leer

– Dificultad para alinear cifras

– Mala escritura

– Mala comprensión lectora,

– Dificultad para los idiomas

– Escasa habilidad para entender conceptos matemáticos

– Hiperactividad

– Trabajo lento en clase y exámenes

– Dificultad para aceptar criticas o para entender el punto de vista de otra persona

En Crene queremos ayudaros a detectar estos posibles trastornos de mano de nuestro personal especializado. Esta evaluación consta de una primera entrevista con los padres, posteriormente una serie de test que evalúan el desarrollo del niño en diferentes aspectos del desarrollo en función de lo que los padres nos informen y posteriormente daremos orientación dependiendo de la valoración obtenida. Para ello os ofrecemos una evaluación personalizada para cada niño en función de las necesidades, por un precio simbólico de 60 €.El hecho de prever la aparición de dificultades es una medida muy eficaz para disminuir sus efectos sobre aprendizajes posteriores. La detección temprana de estos impedimentos y trastornos del aprendizaje es la mejor táctica para evitar que estos problemas lleguen a tener más importancia y sean más resistentes a tratamientos psicopedagógicos posteriores.

Es imprescindible que el niño venga acompañado por alguno de sus padres o tutores legales, y del mismo modo, si poseen alguna valoración precedente y tienen informes escritos de ellas también deben de traerlos.

Consejos para las vacaciones de nuestra Logopeda

Pautas para la estimulación del lenguaje durante las vacaciones. Si nuestro hijo tiene alguna dificultad con el lenguaje a veces nos preocupa que durante el verano no reciba la misma estimulación que ha recibido en el cole y/o con las sesiones de Logopedia. En cambio es en esta época cuando los niños más suelen evolucionar. El mayor tiempo que pasamos con nuestros hijos y las diferentes situaciones en las que se ven envueltos (piscina, parque, campamentos, etc.) hacen que estén expuestos a un mayor número de interacciones donde el lenguaje juega un papel fundamental. En este sentido queremos facilitaros una serie de recomendaciones y/o estrategias para facilitar la adquisición del lenguaje desde casa:

  1. Habla a tu hijo lo más a menudo posible, despacio y de forma correcta y clara: sin infantilismos, diminutivos o palabras inventada; siempre adecuándonos a la capacidad del niño.
  2. Hay que ser pacientes y ofreced tiempo para pedir y/o responder. Cada uno necesitamos nuestro tiempo para organizar las ideas y exponer lo qué queremos decir. Por eso mismo nos os adelantéis a sus peticiones, ni os conforméis con el gesto,  tampoco os preocupéis si lo dice mal: lo importante es la intención y que comprenda el poder del lenguaje, sus diferentes funciones.
  3. Aprovecha las rutinas diarias (la hora del baño, la cena…) para nombrar y describir todo lo que  hacemos, facilitar el nombre, funcionalidad y características de los objetos de uso cotidiano de una forma divertida y  natural.
  4. Buscar momentos para hablar sobre sus actividades e intereses o sobre las personas y situaciones de su alrededor comentando lo que ha pasado, intercambiando opiniones, preguntando de forma abierta evitando respuestas cortas.
  5. Existen multitud de juegos y actividades con las que disfrutar de nuestros hijos a la vez que estimulamos su lenguaje:
  • Leed cuentos juntos comentando las imágenes, haciéndole preguntas y participe de la historia, buscando finales alternativos, etc.
  • Enséñale canciones escolares, populares, inventadas por vosotros, adivinanzas o refranes.
  • Ver con éllos programas de televisión o sus películas favoritas preguntándole sobre los personajes o la historia: cómo se llaman, que hacen, que pasa, etc.
  • Buscar diferencias entre láminas de dibujos similares, buscar objetos del mismo color o con una misma característica.
  • Jugar al “Veo veo” (nombrándole características del objeto).
  • Buscar o nombrar palabras de una misma categoría (animales, comidas, partes del cuerpo, etc.)

Por otro lado, también tenemos que tener en cuenta cosas que no debemos hacer cuando nos relacionemos con nuestros hijos:  

  • Si se equivoca al hablar, ya sea en la articulación como en el orden, no le corrijasdale el modelo correcto utilizando su frase de forma correcta y ampliando información (“¿e su oche de papa?”, “si, el coche grande y rojo es el de papa”).

  • Si le preguntan por la calle o conoce niños nuevos y tarda en responder, no termines sus frases o hables por élDale tiempo.

  • No le compares con otros niños. Cada niño tiene su ritmo.

  • No le imites cuando hable mal, aunque parezca gracioso.

  • Evita reprimendas o castigos relacionados con el lenguaje.

  Con una actitud positiva ante las dificultades de nuestros hijos, haremos de ellos unos adultos sin complejos.

Pilar
Pilar

Máster de “Intervención Logopédica en Daño Cerebral Adquirido”.

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